Escaleras

• 5 Mar 2012

Escaleras mecánicas de Lisboa

Escribí este práctico manual pensando en mi querida amiga Eva Meat, una chica fantástica, que canta como los ángeles y baila como los seres celestiales, pero que no sabe ni subir ni bajar escaleras mecánicas sin hacerse un descosido.

Escaleras mecánicas de Lisboa

Las fotos están hechas en el Metro de Lisboa y en las escaleras mecánicas de Plasencia.

Escaleras mecánicas de Plasencia

Manual Básico para el usuario de escaleras mecánicas.

(Remake de  Instrucciones para subir una escalera de Julio Cortázar)

 Nadie habrá dejado de observar que en determinados lugares de las grandes ciudades con frecuencia el suelo se vuelve metálico y en continuo movimiento, y tras un breve espacio en horizontal se pliega de manera tal que una parte sube o baja en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite indefinidamente hasta alcanzar alturas y profundidades sumamente variables.

Escaleras mecánicas de Plasencia

Antes de colocar un pie en la plataforma metálica es aconsejable comprobar el sentido del movimiento del mecanismo, pues si no se elige el que coincide con la dirección deseada regresarás irremisiblemente al punto de partida, como en el diabólico Juego de la Oca. Una vez seguro de lo anterior, hay que vencer el miedo inicial y apoyar el pie con el que se desee comenzar el desplazamiento en el espacio limitado por dos líneas horizontales. De forma inmediata, hay que hacer lo mismo con el otro pié, prestando máxima atención en no pisar ninguna  línea horizontal, y en la medida de lo posible ocupar las cercanías del otro pié sin autopisarse y sin perder la verticalidad. A la vez,  buscaremos apoyo con la mano derecha en un soporte lateral, al que denominaremos barandilla, que se mueve con idéntica velocidad que el suelo. Si se descuida cualquiera de estos últimos consejos se corre el peligro de dejar en los instantes siguientes nuestros apoyos en el aire o lo que puede ser peor, perder equilibrio y la compostura, dejando evidencia de nuestra torpeza, lo que dará lugar a burlas y chanzas del resto de usuarios más experimentados.

Escaleras mecánicas de Plasencia

No tengas prisa en intentar desplazarte de forma autónoma una vez dentro de la escalera, de momento, sólo tienes que relajarte y mantenerte inmóvil en la parte derecha de tu peldaño, disfrutando de ese efímero momento de tranquilidad, pues no tardarás mucho en vislumbrar el final de la escalera. Observarás que el plano que en perpendicular se elevó o rebajó al inicio, ahora vuelve lentamente a buscar el ras con la superficie que te acoge, y así, en su plana uniformidad, irremediablemente será engullido por el suelo. Pues bien, unos segundos antes, cuando la línea horizontal anterior esté a punto de desaparecer, debes de dar un pequeño salto que te permita aterrizar de nuevo en el amparo del fijo y estático suelo.

Escaleras

La práctica nos dará seguridad y coordinación, y ambos factores serán determinantes para conseguir la elegancia del ser superior altamente evolucionado.

Tags: , , , ,

2 Responses

  1. Emilio Antero

    Esas bellas entidades (tú las haces bellas x las fotos) me han jugado ya dos malas pasadas. Pasada tiene algo que ver con paso y con pisada, ¿no? Ya te contaré un día.

  2. Miguel

    La faena es que te encuentres las escaleras en off y tengas que afrontar el ascenso a patas, es ahí cuando el elegante ser superior es reducido a su primate condición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *